Entrevista a Lucía Calabria, Subdirectora de emprendimiento. València Innovation Capital.
Hoy entrevistamos a Lucía Calabria, subdirectora de Emprendimiento de València Innovation Capital, referente en el impulso del emprendimiento y en la conexión entre talento, empresas e instituciones dentro del ecosistema innovador valenciano.

1. ¿En qué momento crees que está Valencia como polo de emprendimiento y atracción de innovación, talento e inversiones, y qué la diferencia de otros ecosistemas europeos?
València se encuentra en un momento de consolidación y, sobre todo, de madurez de su ecosistema innovador. Hemos pasado de una etapa centrada fundamentalmente en generar y atraer proyectos a otra en la que el reto es conseguir que las empresas innovadoras crezcan, escalen desde aquí y se conecten con oportunidades internacionales.
Los datos reflejan esa evolución: 2025 fue un año récord de inversión para el ecosistema valenciano, con 229 millones de euros captados por startups, y València se consolida como uno de los principales polos tecnológicos de España. Pero quizá lo más importante no sea únicamente cuánto crece el ecosistema, sino cómo lo hace.
Una de las fortalezas diferenciales de València es la combinación de calidad de vida, talento, universidades y centros de investigación, tejido empresarial, infraestructuras estratégicas y una administración que apuesta por utilizar la innovación para responder a retos reales. A ello se suma una especialización creciente en ámbitos como inteligencia artificial, biotecnología y salud, movilidad, energía, industria, logística o tecnologías aeroespaciales y semiconductores.
Desde València Innovation Capital queremos precisamente reforzar esas conexiones entre talento, tecnología, inversión, empresa y ciudad, para que València no sea solamente un lugar atractivo para emprender, sino también para crecer y desarrollar innovación con impacto.
2. Desde vuestra experiencia multisectorial en Valencia Innovation Capital, ¿por qué son tan importantes los hubs de innovación sectoriales, como Opentop, para acelerar la transformación del tejido empresarial?
Los hubs sectoriales son fundamentales porque permiten pasar de una innovación genérica a una innovación muy conectada con las necesidades reales de una industria.
Un hub como Opentop conoce el lenguaje, los agentes, las cadenas de valor y, sobre todo, los retos concretos del sector portuario y logístico. Eso permite identificar soluciones tecnológicas con mayor precisión y conectar a startups y empresas innovadoras con organizaciones capaces de validarlas y adoptarlas.
Además, los hubs generan confianza. La innovación abierta funciona mejor cuando existe un agente que conoce las dos partes, entiende las necesidades de la corporación y las capacidades de la startup y puede acompañar esa relación.
Desde una perspectiva de ciudad, contar con hubs especializados nos permite también aprovechar las fortalezas económicas propias de València. En el caso de Opentop, hablamos de innovación vinculada a un activo estratégico como el puerto y a ámbitos con enorme potencial, como la logística, la transición energética, la sostenibilidad, la seguridad, la eficiencia de la cadena de suministro o la economía azul.
3. Muchas startups tienen la tecnología lista, pero les cuesta encontrar quién les dé ese primer entorno real donde validarla. ¿Qué papel juega una institución como Valencia Innovation Capital, a la hora de facilitar ese acceso?
Ese es precisamente uno de los puntos en los que una institución pública puede generar más valor. Muchas veces la barrera no está en desarrollar una buena tecnología, sino en conseguir el primer espacio donde demostrar que funciona en condiciones reales.
Nuestro papel es contribuir a reducir esa distancia entre la solución innovadora y el reto. Esto implica conectar startups con empresas, entidades públicas, centros de conocimiento y otros agentes del ecosistema, pero también impulsar instrumentos y espacios que permitan experimentar, validar y generar referencias.
La ciudad puede convertirse, además, en un entorno de experimentación. Cuando una startup consigue validar su solución ante un reto real, no obtiene únicamente un caso de uso: obtiene aprendizaje, credibilidad y una referencia que puede facilitar posteriormente su entrada en otros mercados.
Por eso entendemos la innovación pública no solo como una cuestión de financiación, sino también como una capacidad para abrir puertas, conectar actores y crear oportunidades de validación y crecimiento.

4. ¿Por qué es tan relevante que exista el PEIC dentro de un evento generalista como el VDS? ¿Qué aporta esa convivencia de ecosistemas?
Porque especialización y transversalidad no son conceptos opuestos; se potencian mutuamente. PEIC aporta una mirada profundamente especializada sobre innovación y emprendimiento en el ámbito portuario y logístico, reuniendo a startups, scaleups, corporaciones, autoridades portuarias e inversores internacionales. VDS, por su parte, ofrece un entorno tecnológico mucho más amplio y transversal.
La convivencia de ambos permite que una solución inicialmente pensada para logística pueda encontrar aplicaciones en energía, inteligencia artificial, ciberseguridad, movilidad o sostenibilidad, y viceversa. También amplía enormemente las posibilidades de conexión para las startups.
El cruce entre ecosistemas es especialmente valioso porque muchas de las innovaciones más interesantes surgen precisamente en las fronteras entre sectores.
5. ¿Cuáles son las tendencias que más están marcando el emprendimiento en Valencia ahora mismo, y en qué sectores estáis viendo con mayor tracción y apuesta inversora?
Estamos viendo dos movimientos simultáneos. Por un lado, tecnologías como la inteligencia artificial están dejando de ser un sector aislado para convertirse en una capa transversal que transforma prácticamente cualquier industria. Por otro, está creciendo el peso de proyectos con una fuerte componente científica, industrial y tecnológica.
En València observamos especialmente actividad en ámbitos como inteligencia artificial, biotecnología y salud, ciberseguridad, semiconductores, energía y sostenibilidad, industria avanzada, logística y tecnologías aeroespaciales.
También es significativo que algunas de las mayores operaciones recientes del ecosistema valenciano procedan de ámbitos tecnológicos muy diversos. En 2025 encontramos operaciones destacadas en biotech, healthtech, fintech, inteligencia artificial o fotónica, lo que muestra que estamos ante un ecosistema cada vez más diversificado.
Desde València Innovation Capital nos interesa especialmente esa capacidad de aplicar tecnologías emergentes a sectores estratégicos de la ciudad y generar soluciones que, además de tener potencial empresarial, produzcan impacto económico, social y ambiental.
6. Muchas startups nacen aquí, pero escalar sigue siendo un desafío. ¿Qué le falta todavía al ecosistema valenciano para retener y proyectar internacionalmente a sus mejores empresas?
El siguiente gran reto es precisamente el escalado. València ha demostrado que tiene capacidad para generar talento, proyectos innovadores y startups competitivas. Ahora necesitamos que un número cada vez mayor de esas compañías pueda crecer internacionalmente manteniendo aquí actividad, talento y capacidad de decisión.
Para ello es fundamental seguir aumentando el acceso a capital en fases de crecimiento, facilitar la llegada de talento altamente especializado, reforzar las conexiones con grandes corporaciones y mercados internacionales y generar más oportunidades para que las empresas tecnológicas encuentren sus primeros grandes clientes.
También necesitamos continuar fortaleciendo la conexión entre universidad, centros de investigación, empresa, inversión y administración. Los ecosistemas más competitivos no son necesariamente aquellos que tienen más actores, sino aquellos en los que esos actores están mejor conectados.
Por eso el objetivo no puede limitarse a crear más startups. Tenemos que construir las condiciones para que las mejores puedan convertirse en scaleups y compañías globales desde València.

7. Si tuvierais que resumir el futuro de la innovación abierta, en una palabra o en una frase breve ¿cuál sería?
Conectar para transformar. Porque el futuro de la innovación no depende únicamente de disponer de más tecnología, sino de nuestra capacidad para conectar el talento y las soluciones con empresas, instituciones y retos reales. Cuando esas conexiones funcionan, la innovación deja de ser una posibilidad y se convierte en transformación.
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