Tenemos el placer de empezar nuestra sección “Conoce el ecosistema” con una entrevista a Juan Manuel Díez, jefe de Innovación de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV).
La urgencia de innovar: ¿Por qué el sector portuario necesita innovar? ¿se tiene que hacer YA?
El negocio portuario está cambiando rápidamente. El entorno que históricamente nos tenía acostumbrados a bastante estabilidad, se está volviendo cada vez más volátil y los factores externos están sometiendo a los puertos a mayores disrupciones.
Los desafíos portuarios están cambiando y nuevos retos como el papel de los puertos ante la transición energética global o la necesidad de resiliencia de las cadenas logísticas, requieren de nuevos modos de abordar un sistema ya de por sí complejo. La innovación es la única receta para esa adaptación y para asegurar que los puertos son competitivos y pueden cumplir con su misión de apoyo a la economía y a la sociedad
Todos hablan de smart ports, pero ¿qué significa realmente convertir un puerto tradicional en inteligente?
No es que los puertos no fuesen tradicionalmente inteligentes, pero es cierto que esa complejidad del entorno sí que nos obliga a aprender nuevas habilidades si queremos afrontar los riesgos con garantías.
Un smart port sería aquel que es capaz de identificar estos riesgos y adoptar soluciones sistemáticas, apoyándose en las mejores tecnologías disponibles, que les permitan adelantar soluciones y asegurar su futuro.
Un smart port es, en definitiva: un puerto que innova y aprende.
Desde tu experiencia, ¿qué buscan hoy realmente las empresas del sector cuando colaboran con startups?
Resultados. Como he comentado, el sector vive sometido a altas presiones de eficiencia en un entorno complejo, por lo que es importante que las nuevas tecnologías aporten soluciones que sean rápidamente testeables e incorporables al negocio.
Para ello, la capacidad tecnológica debe estar respaldada por una disposición a conocer las claves del mundo portuario que faciliten la adopción.
¿Qué error repetido se observa entre startups que intentan entrar en el ecosistema portuario?
Hay emprendedores con soluciones tecnológicas muy potentes, pero que no son capaces de abordar el “pain” concreto del sector. Insisto, hay que dedicar tiempo a empatizar con los gestores portuarios, conocer las complejidades del sistema y buscar la mejor adaptación tecnológica que, en un tiempo razonable, produzca resultados.
Desde tu rol, ¿cómo se fomenta desde la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) la colaboración entre startups tecnológicas y grandes operadores logísticos en Valenciaport?
En Valenciaport somos conscientes de esa necesidad de poner en contacto ambos mundos y, desde la APV, procuramos facilitar herramientas para que las cosas sucedan.
Desde fomentar el desarrollo y la participación en el Fondo Ports 4.0, que permite a las start up acceder a financiación y, lo que es más importante, un marco de colaboración con las empresas del sector para cocrear; o iniciativas como OPENTOP que, gestionado por la Fundación Valenciaport, tiene precisamente como misión fomentar esos matchings entre tecnología y negocio. Sin olvidar también la necesidad de fomentar la investigación tecnológica más básica, como hacemos con las cátedras que tenemos con las Universidades (UPV y UV), pasando por apoyar iniciativas como el Hackathon Valenciaport, en su 6ª edición para este año y se ha convertido en el de referencia del sector logístico-portuario.
Y, muy importante, poner a disposición de aquellos emprendedores los espacios y las facilidades necesarios apara probar nuevas tecnologías. Queremos que los puertos gestionados por la APV (Valencia, Sagunto y Gandía) se conviertan en los sandbox de referencia portuarios del sur de Europa.
El verdadero enemigo de la innovación: ¿Cuál es el mayor obstáculo real para innovar en puertos: tecnología, regulación, mentalidad conservadora o algo completamente diferente que nadie está nombrando?
No es una pregunta fácil y la respuesta no sería simple. Hay un conjunto de factores como la propia estructura del sector, con una tensión constante por la adaptación casi diaria, o como la complejidad de actores que convergen en muchos procesos portuarios, que complica la identificación de los retos y la búsqueda de soluciones óptimas. De nuevo, la receta para afrontarlos es empatía y conocimiento.
Del piloto al negocio: ¿Qué hace falta para que una innovación salte de "piloto interesante" a "implementación a escala real"?
Otra vez resultados. Debemos ser capaces de implantar y medir resultados. Y de encontrar soluciones cuya adopción encaje con las ya existentes. Los puertos trabajamos en horizontes 24 por 7 y no pueden parar. Nadie se va a arriesgar a adoptar soluciones que pongan en riesgo la resiliencia del negocio. Si el puerto se para, la economía se para.
Consejo para la próxima generación: ¿Qué consejo darías a jóvenes profesionales que quieren dedicarse a innovación en logística portuaria?
Esta pregunta me gusta especialmente. Siempre les digo lo mismo, que tengo una noticia buena y una mala. La buena, que se adentran en un sector fascinante en el que hay muchos problemas que abordar, y en el que van a encontrar grandes profesionales con mucho espíritu innovador. Y la mala es que, una vez que hayan probado la sal del puerto, ya no se la van a querer quitar.